El histórico partido contra el Dream Team en Barcelona 1992

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El 2 de Agosto de 1992, España se enfrentó al mejor equipo de baloncesto de la historia en los JJOO de Barcelona 92, el Dream Team 

Hace 25 años que la selección de Estados Unidos debutó en los JJOO de Barcelona, una fecha que con el paso de los años, se mitifica más y más ya que la selección americana o "Dream Team" ha sido y será para siempre el mejor equipo de la Historia, nunca antes (ni después) se ha podido ver tanto talento junto en una cancha de basket. El choque contra Angola, fue el primero de los ocho partidos o "entrenamientos" que dio el genuino Dream Team hacia el ansiado oro olímpico, los resultados fueron escandalosos y sólo en la final contra Croacia, durante la primera parte, se vio ligeramente preocupados a los americanos. En el camino hacia el oro, el 2 de agosto de 1992, el "Dream Team" se enfrentó con la anfitriona, España, cuyos jugadores no olvidarán jamás el duelo ante el mejor equipo de baloncesto de la historia. A continuación tenéis algunos de los relatos de los protagonistas de ese partido, un recuerdo imborrable y que seguramente muchos todavía recuerdan con especial cariño (recordemos que en Barcelona 92 ese pudo ser el único recuerdo positivo de nuestra selección en lo que respecta al baloncesto). El equipo español comandado por Epi, poco pud o hacer ante la todopoderosa selección americana en la que todo brillaba, hasta las impresionantes zapatillas de baloncesto del dream team.

Dream Team Barcelona 92

Jordi Villacampa
"Disfrutamos midiéndonos a los jugadores que sólo veíamos por televisión. Fue el único partido de mi carrera que, antes de empezar, supe que no iba a ganar. En todos los demás siempre vi una posibilidad, fui optimista. Ahí no pude. Y sin embargo, fue uno de nuestros mejores partidos en los Juegos. A veces me tocó defender a Jordan, que siempre fue mi ídolo. Por su juego y porque guardo algunas coincidencias con él: nacimos el mismo año, medimos lo mismo, jugábamos en la misma posición y ganamos nuestro primer título el mismo año: él un anillo y yo una Liga. La diferencia estaba en el sueldo [risas]. Si se te caía la baba todo el rato, no jugabas".

Juan Antonio San Epifanio
"Estaba lesionado y no pude jugar. Me dio una rabia tremenda. Fue como faltar en una final. Recuerdo hablar antes del partido con Magic, al que ya conocía de algún paso que había tenido por España. También vino a saludarme Jordan. Me dijo que me había visto con la antorcha como último relevista en la inauguración. Los americanos tenían mucho respeto por Díaz-Miguel. Sus entrenadores le admiraban. Al acabar el partido, Jordan le pasó el brazo sobre el hombro y se fueron hablando hacia los vestuarios. Desde el banquillo vi muchos detalles, como los nombres de algunos jugadores bordados en dorado en las zapatillas. Ahora es normal, pero entonces era algo novedoso".

Andrés Jiménez
"Tengo un gran recuerdo. Primero, porque estuve un año y medio sin jugar al romperme el ligamento cruzado anterior. Casi me retiro. Estar en esos Juegos y en ese partido tras superar esa lesión fue culminar un proyecto personal. También recuerdo que fui el mejor anotador de España. Ya lo había sido en la final del 84. Se me daba bien jugar contra Estados Unidos por el ritmo que imponían. He jugado dos veces contra Jordan en unos Juegos. Pocos pueden decirlo. En el 84 tenía fama y en el 92 ya era un mito. En un momento del partido puse un tapón a un jugador, cayó cerca de su banquillo y todos se mofaron de él. Pese a todo, era gente respetuosa.

Alberto Herreros
"Tras la derrota ante Angola del partido anterior, no era el mejor día para disfrutar, aunque fue algo histórico jugar contra el mejor equipo que ha habido. Me impresionó el físico de muchos de sus jugadores. Les había visto por televisión y no me imaginaba que fueran así. Me marcó lo grande que era Bird, por ejemplo. Pensaba que estaría sobre los dos metros y medía 2,06 o 2,07. Me pareció gigante. Fue como la película en la que Jordan juega contra unos extraterrestres, pero encima Jordan iba con ellos. Si nos llegan a decir entonces que íbamos a tener nosotros a tantos jugadores en la NBA y a competir de tú a tú con Estados Unidos, nos echamos unas risas".

Rafa Jofresa
"Antes del salto inicial, Jordi me preguntó si en defensa cogía yo a Magic o a Jordan. Nos echamos a reír, claro. Yo admiraba a Stockton, pero jugar ante esas dos leyendas fue algo extraordinario. Ahora se pueden ver mil partidos y reportajes de la NBA, pero entonces era un mundo inaccesible, lo que daba a esos jugadores un aire mítico. Además, denotaban humildad. Te podían ganar por mucho, pero eran unos caballeros. Dos años más tarde, en el Mundial de Toronto, jugué ante el segundo Dream Team y ya fue otra cosa. Tengo la camiseta de aquel partido como si fuera la de una final. Sin embargo, nunca vi el partido entero".

Chechu Biriukov
"Diría que fue el partido de mi vida. Contra el Dream Team, el único. Ningún otro ha merecido ese nombre. Eran 12 dioses. Tenían un aura especial. Estar allí fue increíble. Yo idolatraba a Magic. Sólo te diré que mi perro se llama así. Le conocí cuando vino a España para un campus. En la ceremonia de inauguración, había mucha gente haciéndose fotos con él. Me dio vergüenza ir a saludarle, pero me vio y me dijo: "¿Qué pasa, Chechu, que no me saludas?". Se acordaba de mí y de mi nombre. Eso te demuestra lo genial que es, siempre con una sonrisa, aunque luego en la pista te mataba. En el partido, hubo una jugada en la que Patrick Ewing no me taponó porque le daba pena. Así eran. Podían abusar, pero no lo hacían. Fueron muy grandes".

Xavi Fernández
"Sentíamos admiración por ellos, pero no hasta el extremo de otros equipos. Karnisovas, que ya era alguien importante, se escondió una cámara en el chándal y les hizo fotos desde el banquillo en mitad del partido. Alguno sí que intentó hablar con los americanos. Un jugador, en un tiro libre, le preguntó a Pippen si iban a ganar la NBA el próximo año. Tenía tantas ganas de hablar con alguno de ellos que sólo se le ocurrió eso. Pippen debió de alucinar. Les veíamos como de otra galaxia. Vamos, lo que eran. Estaban tan por encima de nosotros que creo que nos vieron con simpatía por ser los anfitriones".

Juan Antonio Orenga
Al poco de salir desde el banquillo le hice una falta un poco fuerte a Bird. Me dijo algo y pensé: "Igual me ha insultado pero, bueno, si lo ha hecho, me ha insultado Larry Bird, que es un mito". Eran tan buenos y tenían tal superioridad física que manejaban el marcador y el partido como querían. Me acuerdo que en un tiempo muerto, cuando sólo perdíamos por 15 o así, Pippen dijo en voz alta: "Oye, que sólo ganamos por 15". Apretaron un poco y en tres minutos se fueron a 25 ó 30. Y, por si había dudas, se acabó el partido. Antes de empezar me tocó cambiar los obsequios con Magic. Aún conservo esa foto".

Quique Andreu
"En un tiempo muerto cuando llevábamos 10 ó 12 minutos, Lluis Cortés, el segundo entrenador, nos dijo que teníamos que presionarles en medio campo. Todos pensamos que se había vuelto loco. Era imposible. Jugar contra el Dream Team era jugar contra 10 en vez de cinco. Yo soy tan capullo que, en vez de disfrutar del partido, estuve muy tenso. Es el encuentro del que más he hablado en mi vida. Le digo a todo el mundo que estuve allí y a mis hijos se lo he puesto mil veces en vídeo. Y además jugué mejor que Jordan. Yo hice 11 puntos y 6 rebotes y él sólo 11 y 4 [risas]".

Tomás Jofresa
En el descanso, Díaz Miguel con su espíritu de siempre le dijo a Quique Andreu: "No nos pueden rebotear tanto. ¿Quién es Barkley para que te quite rebotes?". Alguno estuvo a punto de reírse. Quique, muy educado, le dijo: "El mejor reboteador de la NBA". Todos sabíamos lo que el seleccionador quería decir, pero es que contra estos tíos, que eran dioses, no valían las frases tópicas. A mí, cuando salí a la pista, me defendió Pippen. Pensé que, con lo rápido que yo era, me iría de él por velocidad y así levantaba a toda la gente del Olímpico, que era mi casa. Fue realmente imposible superarle. Era una bestia en lo físico. Me hizo sentirme muy pequeño. Ante ellos, te sentías la nada. La diferencia era descomunal, inalcanzable para cualquier equipo. Sin duda, no habrá nadie como ellos. Me alegro de haber podido formar parte de aquello".

Santiago Aldama
"En la presentación antes del partido, yo quería saludarme con David Robinson, que era uno de mis referentes como pívot. Pero luego, al irnos acercando las dos filas de jugadores me di de bruces con Jordan. Como llevábamos el mismo número, había venido a por mí. No supe qué decirle. Me quedé tan alucinado que sólo se me ocurrió el clásico "buena suerte". ¡Cómo si la necesitara! Sentíamos mucha admiración por aquellos jugadores. El Dream Team se entrenaba a puerta cerrada en Badalona. Un día, pedimos a los guardias que las abrieran un poco. Les vimos entrenarse un minuto y fue un gran regalo para nosotros. Me sentí como se sentirán los niños viendo entrenarse a las estrellas de ahora. Eran jugadores increíbles".

José Ángel Arcega
"Faltaban ocho segundos para el descanso y venía Jordan como una locomotora para entrar a canasta. Desde el banquillo, Díaz-Miguel me gritaba: "¡Que no te rebase". Pero me rebasó, claro. Y metió un canastón. "No te he dicho que no te rebase", me dijo el seleccionador, como si el otro fuera un cualquiera. Más que en defenderle, casi pensaba más en no lesionarle. Imagina que le lesiono y salgo en todos los sitios como un carnicero [risas]. Había algunos que idolatraban a aquellos jugadores. Andreu era un fanático de los Bulls. En un momento, Robinson le dio un golpe en un ojo y se tuvo que ir al banquillo. "¿Ha sido Jordan?", preguntó. Le dijimos que no, que no había tenido esa suerte. Menudo chasco se llevó. Le hubiera gustado un golpetazo de Jordan. Qué cosas. Y tras el partido a Chuck Daly le preguntaron si habían acusado el cansancio. Dijo que sí, que aquella mañana jugaron 18 hoyos en lugar de los nueve de otros días. Eran cracks del primero al último".

A continuación os dejamos unos enlaces con el partido de baloncesto completo entre el dream team y España de Barcelona 1992

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